Los sentimientos aparentes. Ligereza del acercarse. La cabellera de las caricias.
Sin preocupación, sin sospechas. Tus ojos se entregan a lo que ven: Son vistos porque ellos miran.
Confianza de cristal entre dos espejos. Tus ojos se pierden en la noche para añadir el insomnio al deseo.
Versión de Luis A. Cano