Sin rencor

Sin rencor

Lágrimas de los ojos, los infortunios de los infortunados, Infortunios sin interés y lágrimas sin color. Él no pide nada, no es insensible, Está triste en prisión y triste si está libre.

Hace un muy triste tiempo, hace una noche negra Sin lugar para un ciego. Los fuertes Están sentados, los débiles tienen el poder Y el rey está de pie y la reina sentada.

Sonrisas y suspiros, injurias que se pudren En bocas de mudos y ojos de cobardes. No toquéis nada: ¡esto quema, esto arde! Vuestras manos están hechas Para vuestros bolsillos y para vuestras frentes.

Una sombra… Todo el infortunio del mundo Y encima mi amor Como un animal desnudo.

De “Morir de ne pas mourir”, 1924.