La balada de Cordelia

La balada de Cordelia

IV Gracias Juan, me apena tu partida. Pero no puedo viajar, no tengo pies. Me he convertido en una enorme raíz, una especie de anti-árbol de memoria y de miedo. Tengo a la India en mi ventana en forma de azalea. Y mi corazón es un barco sin cubierta, con todos sus camarotes vacíos para que yo los llene. Para mudar de uno a otro cada noche, y esperarme. Volveré un día al pueblo por los dos. La plaza debe sentirse tan sola con sus faroles nuevos. Te envío siempre mi amor.

Cordelia

De “La balada de Cordelia” 1984