“Lo que más temo es la muerte de la imaginación” Sylvia Plath
El corazón no tiene quien le escriba, nadie se atreve a cruzar la noche remando en la intemperie ( nadie se ve ) Y si no fue más que un amor negro, susurrante que nada da, el viaje más lejano fue el de mi cabeza hacia su hombro ( el más inútil )
La rama golpea en la terraza pero es solamente oscura. El miedo se sienta a comer un pastel en la cocina ( y dice que es real )
¿Alguien pudo tocar a la desesperación?
Terciopelo, papel de diario, una lata oxidada, no hay vacuna contra las superficies.
El mundo es un hueco tapado con barniz ( y no respira. )
De “Bulgaria” 1998