Los días se han vuelto cada vez más escasos...

Los días se han vuelto cada vez más escasos…

Los días se han vuelto cada vez más escasos. “Si yo fuera el invierno mismo”, hablaría de culpas, frías como el alcohol sobre la piel, frías como la cama al lado de la ventana rota. Esta es una isla de detención (rodeada por un mar que no vemos).

Las voluntarias vestidas de rosa son tan dulces y compasivas que provocan furor, no pueden con el invierno, (no pueden con nuestro invierno.)

El aire es tan denso que a su través, puedo ver las partículas de dolor como flores de un empapelado envejecido. Flores de ceniza, flores de estuco. Palabras que ya nunca diremos.

Lavo la taza y las cucharas mientras espío la caída del sol: un vertiginoso cielo color limón que cae del otro lado del mundo, sobre árboles talados demasiado temprano.

De “Hospital de veteranos” 2006