Voy hacia el nombre

Voy hacia el nombre

Y es siempre el terror a los veranos y el lento no saber. Voy hacia el nombre. Tal vez me llame invierno en el país del lenguaje. Cuando no hay viento, y el silencio se olvida de cerrar una ventana, hago el refugio en mi imagen perdida. El alma desparramada por los mundos, reúne sus pedazos en las noches sin luna. El universo entero se acerca de puntillas a mi mesa cuando recobro la manera de mirar.

De “La otra ciudad” 1980