Siembra de aquellas flores, que al tocado...

Siembra de aquellas flores, que al tocado…

Siembra de aquellas flores, que al tocado tu mano trasladó desde tu seno, las verdes faldas deste prado ameno, que sale Silvia -blanca Aurora- al prado.

Tú, depuesto el ardor, oh sol dorado, falto de ardores, y de luces lleno, el campo dora de esplendor sereno, luminoso esta vez y no abrasado.

Pero, qué importará que el campo agora de flores siembres ni de rayos dores, si sale mi bellísima pastora,

que de flores copiosa, y de esplendores, soles los ojos y la boca aurora, despide rayos y derrama flores.