Éstas que fueron pompas y alegría, despertando al albor de la mañana, a la tarde serán lástima vana, durmiendo en brazos de la noche fría.
Este matiz que al cielo desafía, iris listado de oro, nieve y grana, será escarmiento de la vida humana: ¡tanto se emprende en término de un día!
A florecer las rosas madrugaron y para envejecerse florecieron; cuna y sepulcro en un botón hallaron.
Tales los hombres sus fortunas vieron: en un día nacieron y expiraron; que, pasados los siglos, horas fueron.