te impones que su antorcha joven prenda en tus versos la materia danzando su designio de gracia y lo tomen por faro náufragos de la vida aunque ya no responda ni su sombra a su sombra y aun sabiendo que nunca podrán imaginar la enigmática luz tan rubia de su cuerpo porque nunca regresa ni siquiera en un dios
De “El Perfume de la Pantera” 1982-1983 Valencia, Instituto de Estudios Modernistas, 1999