Zwiefalt

Zwiefalt

Por la noche, cansado de aprender tantas cosas inútiles, te pierdes en cualquier paraíso artificial. Alguien te pide fuego con los ojos. Lo fijo y lo volátil de la carne. Apura de su ser la negritud. No has de temer que lleguen esas noches en que nada merece ser vivido. Para tenerlo nuevamente, escribe de un ser entre Ganímedes y Venus. Y, en tus versos, corónalo de rosas y de violetas, porque es ella y él.

De “El Perfume de la Pantera” 1982-1983 Valencia, Instituto de Estudios Modernistas, 1999