Espero que no me mire, que no me vea.
Sospecho que está siempre, que no falla, que me tiene fichado, que no hay escapatoria.
Temo que me amenace, que me riña, que me castigue, o que me espíe, y me siga.
Me desazonan los misterios los oráculos, los enigmas, los dones, los privilegios, los éxtasis.
Las ceremonias me desasosiegan: el culto, la nube sacra.
Y quisiera sentirlo y verlo hablarle, entenderlo, servirlo como un hombre siempre. Quisiera que me tomara de una vez o que me mudase en hoja, en cosa pura, estúpida en silencio o aire, en piedra, en átomo,
de su reino total.
Quiero amor o calma.
De “Vacaciones pagadas” 1985 Versión de José Batlló