Letanía

Letanía

Para los niños mentiras. Para el amor mentiras. Para los amigos mentiras. Para los clientes mentiras.

Mentiras gordas o finas, firmes o tiernas -juramentos, besos-; vivas -cual sangre fresca-; sabias, agradecidas. Trolas y patrañas. Medias mentiras.

Y mentiras históricas que hoy achacamos a los mentirosos bisabuelos. Mentiras literarias -en cada verso, dos mentiras-. Mentiras metafísicas -el ser y el tiempo ¡rediez !-. Mentiras técnicas, científicas: cifras que se vuelven máquinas y máquinas que mienten cual leyendas locas.

Y mentiras de fe, que son la triste gran misericordia del cielo para los sufrientes y míseros de la tierra; altas mentiras fabulosas que un día, no sé cómo, dicen, serán certezas (gracias, Señor, por adelantado, a cuenta sin garantías, por si así fuese. ¡Amén, amén, Señor! Señor, ¿oyes el grito?

¡Para que la muerte, al rematarnos, mienta!) De “Vacaciones pagadas” 1959 Versión de José Batlló