La lechuza

La lechuza

La noche es una gran ciudad dormida donde sopla el viento… Llegó de lejos hasta el asilo de este lecho. Es junio, y medianoche. Tú duermes, me han llevado a estos bordes infinitos, el viento mueve el avellano. Esta llamada se acerca y se retira, diríamos que es un destello huyendo entre los bosques, o bien las sombras que giran, se dice, en los infiernos. (De esta llamada, cuántas cosas podría decir en la noche de estío, y de tus ojos…) Pero no es sino la lechuza, ese pájaro, llamándonos desde el fondo de estos bosques de suburbio. Y ya nuestro olor es el de la podredumbre al alba, ya bajo nuestra cálida piel apunta el hueso, mientras se apagan los astros en todas las esquinas. De “La lechuza y otros poemas” 1953 Versión de Rafael-José Díaz