Canción del sodomita

Canción del sodomita

Habrá una grandísima peste… Éxodo, 9,3.

Han izado el amor. Lo están clavando coronado de ortigas y de cardos. Le han cortado las manos, han echado sal y azufre en sus pálidos muñones. Ah, mi joven amado, el tiempo es breve. Suenan ya las trompetas e iracunda la luna enrojecida afrenta al cielo. Déjame acariciar tu frente ardida en sueños, contemplar para siempre tus párpados violeta. Deja que desanude mi deseo, que coloque la palma de mi mano sobre la rosa hirviente que florece en tu pecho. Ah, mi joven amado que duermes mientras huye la multitud con un largo sollozo: una lluvia de sangre cae sobre Sodoma. Dame tus muslos blancos, tu axila, el dulce cuello, antes de que en silencio se deslice el ángel con su espada de exterminio.

“El hilo de los días”