Reliquias

Reliquias

Tías siempre observadas por aquel laberinto de retratos, con sus piernas de pájaro enredadas en ovillos de lanas de colores. Un camafeo guarda los cabellos que el afán de la muerte ha desteñido. Tías con manchas grises en las manos que minuciosamente multiplican de cojines sus cuartos numerosos, adormilados en la naftalina. Tías de labios rojos, que duermen vigiladas por bandejas de plata. A todos nos alcanzan sus bufandas eternas, que esperan un invierno que no llega.

“Círculo y Ceniza”