Yo soy una violeta y un aliso, lo oscuro y lo pálido en la carne.
Espío con mi ojo alegre el aliso de mi pecho amargo y de mis rizos que brillan negligentes en el sol de la orilla.
Yo soy una violeta y un aliso, el negro y el rosa en la carne.
Y miro la violeta que resplandece grave y tierna en el claro de mi cara de terciopelo bajo la sombra de una morera.
Yo soy una violeta y un aliso, lo seco y lo mórbido en la carne.
La violeta retuerce su luz sobre los flancos duros del aliso, y se reflejan en el humo azul del agua de mi corazón avaro.
Yo soy una violeta y un aliso, lo frío y lo tibio en la carne.
De “La mejor juventud” 1941-1953 Versión de Delfina Muschietti