Una vez regresado a tu madre ¿sentirás todavía sobre los labios los besos que te he dado como un ladrón?
¡Ah, ladrones los dos! ¿No estaba oscuro en el prado? ¿No robábamos a los chopos la sombra en tu bolsa?
Los conejos se han quedado sin hierba esta tarde, y tus labios robados besan la primera estrella…
De “La mejor juventud” 1941-1953 Versión de Delfina Muschietti