El viento y el espíritu

El viento y el espíritu

Es una quimera extraordinaria. La cabeza, más alta que aquel piso, se ubica entre los dos alambres y se arrellana y se mantiene, nada se mueve. La cabeza desconocida habla y no comprendo una palabra, no oigo un sonido -abajo contra la tierra. Estoy siempre en la acera de enfrente y miro; miro las palabras que va a arrojar más lejos. La cabeza habla y no oigo nada, el viento dispersa todo. Oh gran viento, burlón o lúgubre, he deseado tu muerte. Y pierdo mi sombrero que también tomaste. Nada tengo ya; pero dura mi odio ¡ay más que tú mismo! De “Poemas en prosa” 1915 Versión de César Moro