De tierra adentro a mar, de trecho a trecho desde el invierno hasta el feliz verano, de la estepa encendida de la mano a la región volcánica del pecho
va posándose amor, y va en acecho amor de cima a sima, y sobre el llano, y va implantando en todos, soberano, su ley, su ejecución y su derecho.
Rey de la geografía del semblante, encendedor de lumbres abisales toda región desconsolada anima.
Cruza desde el poniente hasta el levante implantando sus órdenes reales: su agua, su luz, su voluntad, su clima…