Si fueras el pecado y su tragedia, quien aplica tortura o simplemente firma los papeles, si te fueras con otro o compartieras cama conmigo y otros hombres, si fueras de una secta, monjita de clausura o esclava del Diablo, si huyeras de mis ojos y arropases los tuyos con una causa injusta, si asesinases a tus padres o incluso a nuestros hijos, si mintieses en todo o fueses tan sincera que tu palabra hiriese como daga o venablo.
Si levantases cada minuto un falso testimonio sobre mí…
te seguiría amando. LUIS FELIPE COMENDADOR (España, 1957)