Llegué en silencio

Llegué en silencio

Llegué en silencio; su cristal vertía en clara voz el surtidor doliente, ya un dulce beso de melancolía temblar mi rostro contemplé en la fuente.

Nadie pasaba. En el confín espeso su voz de sombra susurró la brisa; salió de un árbol suspirante beso cual una pena sobre una sonrisa.

Mi pecho tiene una nostalgia vieja y halla un amor en su pesar suave. -Todo en un sueño, como el sol, se aleja;

dice en la fronda su cantar un ave. Dolor paciente que dolor no deja… -¡La mayor pena es la que no se sabe! RAFAEL LASSO DE LA VEGA ( España, 1890 - 1959 )