Mademoiselle Givenchy

Mademoiselle Givenchy

(Escarlata O’hara)

Me has dado la alegría de tus altos tacones, el bebedizo alcohólico de tus medias de zorra y la provocación del color de tus ojos que Valera robase en Pepita Jiménez. Me has seducido, en fin, con tu carmín idólatra y el tóxico feroz de tus cejas negrísimas.

Y me has dado también el licor de tus labios, el spleen de Madrid en las tardes de otoño, el aroma de kif de Valle en sus Sonatas y una luz turbadora en el show de los palcos. El gesto y desafío devoto y altanero- que Marilyn brindase al cuento de Capote.

En la noche más honda tu presencia ilumina la amarga y devastada ausencia de la aurora, y la frivolidad de tu risa miope se hace rosa profana de salvación perpetua. Aterrizaste ociosa con tus alas de maga para contaminarme en mi desasosiego.

Bajo la luna llena, desnuda y melncólica atraviesas espejos de deseo y de vértigo con la aniquiladora belleza de la fiebre invitando a un viaje de magia y de arrebato. Si arcángel de ebriedad serás imán y pétalo, si reina de las nieves, aviador y diamante. ÁNGEL RODRÍGUEZ (Londres, 1961)