Con la misma línea estrangulada en el talle enfatizando las caderas y los pechos viene mojada la maniquí.
De dónde esta muchacha que era pobre ha sacado ese aire de comercio dónde ha dejado el martirio de Kavafis la revolución de sus sandalias con suela de pescado, el negro sentido de su furiosa réplica de Goya aquella especie de cráneo hermafrodita ni de varón ni de hembra sólo un cráneo sediento interminablemente herido por las moscas perfecto para dar indiferencia lento para negar.
Qué diferente fue sometida esclavizada a otro. Y que domesticada ahora por los flases los dólares las telas dóciles a la luz y al hilo.
Que cambiazo esta negra con penas que lloró y ahora inmaculadamente seria y rica anda mojándose de lluvia libertad. ISLA CORREYERO (España, 1957)