Algas te nacen en la carne muerta húmeda de esperar que te despierte un milagro los muslos de esa muerte que el llanto inútil finge que despierta.
Lo mismo da que dejes bien abierta la ventana a la noche, que por verte compadecida plata de tu suerte sólo la luna con tu cuerpo acierta.
Desde la boca al vientre va tu aliento como una cuchillada desangrando tu afán de amor y viudo desconsuelo
y sola, sólo amante jadeando, loco de torres, violador el viento te rapta y lleva sin camisa al cielo.
CÉSAR GONZÁLEZ RUANO ( España, 1903 - 19?? )