Me miras; te envuelves en ti misma, en la luna, en el árbol hirviente de pájaros arde, se quiebra.
Lloras; agua en polvo, cristales azul y verde transparentes, tibios, neutros: se quiebran lentos, sin ruido en arena blanca la recojo fría.
Juegas: mohosas nubes y toca ardiente en su sombra verde de palmera triste inventas desiertos y descubres cielo, cubierta en el polvo del insomnio.
Duermes: dogmáticos tigres y abismos de soles; vida que fluye entre los huesos, rebozo de viento que te mece en el instante: sueñas, te llamo, madrugada invisible.
Re sílaba en silencio palabra en la nota se yergue arcoiris gris de nota sola.
Molino de nieve en la lluvia de viento en la tierra lluvia entre mares de luces de soles lluvia entre bosques encalados de luna lluvia de chispas que queman la lluvia viento de lluvia ,que viste de luto la yerba viento de tierra que regresa al río.
Al viento la hoja ala de mirlo del álamo triste.
Más que polvo la ola más que la ola la espuma más que espuma el granizo mármol de tiempo.
Ese tiempo de roca presente de piedra ese se escapa en eses plurales ligera la nube.
Vacío soplo de esencias remolino de eses de frío como luna entre soles que queman la arruga del tiempo polvoso hilo que escapa como el alma del vivo para envolverse todo en sí mismo en olor de sueño y lágrimas
y solo recobrarse el mirlo la nota el mármol el árbol yo conmigo contigo
JOAQUÍN XIRAU ICAZA (México, 1950 - 1976)