…Y sin saber que nos llegó el momento, nos quedaremos solos… Habrá como un silencio tan hondo, que las almas palpitarán de miedo… Lentamente mi mano irá a la tuya, y en mis ojos fulgirán tus radiantes ojos negros… Cruzarán los instantes, por milagro… En el cielo se fugará una estrella, dejando en su partida una rúbrica audaz… y el azulejo, pobre pájaro mudo que no supo de trinos, gorjeará mil arpegios… …Después, en el misterio de la noche feliz, con suavidad de arrullo, dirás trémula: -Sí…
ERNESTO FERNÁNDEZ ARRONDO ( Cuba, 1897 - 19..? )