Pudor

Pudor

Un pudor casi en cueros va envolviéndote todo el cuerpo en el rostro en este instante de música o de río. Son tus ojos una playa en el sol; desvistense a contraluz los dientes, el flequillo resonando en las cejas. Y sonríes qué pensamientos, árboles, tal como un relámpago en sombra junto al mar de la memoria ahora desnortara las barcas de la tarde. Está desnudo el cosmos en tu rostro. Por las olas de tus mejillas, aire detenido, respira la emoción, fruta el ambiente un perfume de albatros, un mareo o un imán de qué lluvia. Te he encontrado perforando el poniente. El cuello es dulcísimo arrecife, un archipiélago de ternura el mirarte, bienvenida tu existencia a esta orilla del silencio mojado entre tus labios. Ah, tu boca… Ah, quédese por siempre dibujada en mitad del paisaje -sed en línea-, del horizonte lleno de deseos desvistiendo tu estío. No te muevas. Tu rostro es esencial. Tienes la magia del perfil del ensalmo, todo el cuerpo hasta tu cara irrumpe como un río del que yo fuera afluente interminable.

“De Un rostro va en su música” VALENTÍN ARTEAGA ( España, 1936 )