Lámpara

Lámpara

Ilumina la alcoba nocturna, sofocante, tu cuerpo rosa y lácteo, tibio de interna lumbre; disperso en la tormenta su efluvio sofocante, para mi amor se envuelve de tórrido perfume.

el oro taciturno de la lámpara en torno menos fulgor difunde que tu blancura laxa; el otro-yo, cautivo de tu quietud en torno, con manos deslizantes tus lindes puros palpa.

Sin voces que despierten al ángel que nos odia, sé mía sordamente, con inmóviles brazos; la gruta del deliquio, sin la luz que nos odia, tu desnudez tranquila constelará de lampos.

François Mauriac ( 1885 - 1970 ) Versión de: Carlos López Narváez