Pónte sombra en los labios y anochéce los ojos, que ya el sol parte el día y se agobia callado.
Amo ver la dulzura d’ese rizo divino qu’entreabre tus dientes al asombro del mundo.
Pónte sombra en los labios y anochéce los ojos… Una solar ternura tiende su postrer lampo besando los palmares de l’ardiente bahía…
Sobre la mar inmóvil s’empavesan los barcos de sopor y de hastío, de gaviotas y albatros.
Armoniza en tu clave los arrullos más hondos.
Pónte sombra en los labios y anochéce los ojos. Lys Ambroise ( Haití, 1786 - 1861 ) Versión de: Carlos López Narváez