ya no esperaré más el placer se ha alejado como un mito hacia el estanque atormentado donde los juncos nacientes se pudren
ya no esperaré más pues el goce sonoro se ha vuelto voz sorda y suspiro y muere bajo tierra
el placer acompasado la dicha resplandeciente la cornamusa voluptuosa todos los sones argentinos huyen todo se adormece y muere indecisiones susurradas últimos secretos del viento voces de los muertos avergonzadas y profundas
ya nada esperaré del ritmo mágico he perdido la sangre del sacrificio Henri Pastoureau (Francia, 1912 - 1996)
De “Le corps trop grand pour un cercueil”
Versión de Aldo Pellegrini