He recorrido espacios contigo y ahuecado la mano paloma y nido a la vez para otra mano. Y sobre tu hombro como lo hace la luna sobre la ladera lentamente he rodado mi cabeza.
Hemos ido caminos de cristal hacia dentro del cielo
del alma.
A veces tu voz me roza con la ternura de un ave sobre mi mejilla. Otras , me aprieta el vuelo Cuando esto sucede le cierro los ojos a la tarde y prefiero abrir mi mediodía dentro del sueño.
ANA MARÍA FRESCO ( Uruguay )