Fugitiva delicia

Fugitiva delicia

Pienso en ti. Pienso, ya es sólo el perfume, la esencia, lo que me queda de tu vida. Pienso un paisaje. Un río sumiso, un mar, una estatua desprendida en flores. Deseo tu calor. Mis venas ponen fuego a los mármoles, a ese vegetal suspiro sobre el que invento mi suerte. Pienso en nada. La vida no será nunca existencia y perfume identificados; beso absoluto de nuestro propio vivir.

MANUEL DÍEZ CRESPO (Madrid, 1910)