Guitarra

Guitarra

Esa cadera y codo en catarata. Esa pelvis de aire y de madera, su luna de brocal o de pulsera. Su femenina indefensión de cata.

Un caracol de dedos le dilata su jungla lineal de cabellera. Y el bordón es un pájaro que espera unos tallos de viento y hojalata.

Rasgada entre los bucles del fandango, subiendo un chamariz de seguiriya o muerta en abandono por el tango.

Sajada en espirales de boleros, nudo rizado, música que anilla pulsos entusiasmados de jilgueros.

De “Los viejos mitos del asombro”

RAFAEL DUARTE ( España, 1948 )