¡La noche azul intensamente dice llanto a mi corazón, paz a mi alma! Los luceros tranquilos parpadean; vierte su luz la luna solitaria.
En el balcón abierto ronda el aire y se desliza hasta la oscura estancia. Y es un prodigio de constelaciones el cielo azul entre la risa clara que esparce de su seno la alba luna… La brisa viene fresca y perfumada.
-No sé qué pasa en mí… La noche tiene para mi corazón todas las lágrimas… ¡Y yo siento un vacío sobre el pecho y una paz infinita sobre el alma!
Íntimamente se han abierto todas mis amarguras y mis esperanzas, como las flores que a la brisa pura esparcen bajo el cielo su fragancia.
RAFAEL LASSO DE LA VEGA ( España, 1890 - 1959 )