Soy la oscura mitad de tu existencia. Fruto de llanto abierto en la penumbra, alondra vegetal que se acostumbra a la rama con sangre de tu ausencia.
Sombra de una memoria sin presencia bajo la noche que tu llanto alumbra, abierto corazón que no vislumbra su cielo derrumbado a tu sentencia.
Colmena de ceniza, dispersado palomar de la nostalgia, voz tardía de nocturno rumor, atribulado
fuego de soledad y de agonía donde la muerte con su musgo helado cubre la rama de la ausencia fría.
CARLOS MARTÍN Colombia, 1914