Soñaba una doncella que dormía...

Soñaba una doncella que dormía…

Soñaba una doncella que dormía con un galán que amaba tiernamente, y que en él todo andaba diligente y descuido ninguno no tenía.

Ella, aunque mal, al fín, se resistía, diciendo:“¿Qué dirá de mí la gente?”, en efecto cumplíó con su accidente, dando los dos remate a su porfía.

El galán la besaba y la abrazaba con más calor que un encendido leño; lo dulce a derramar no comenzaba,

cuando de despertó, y le dijo al sueño: “¿Durar un poco más, qué te costaba, pues para mí era gusto no pequeño?”