Canción innominada

Canción innominada

Ala bronca, de noche entenebrida, rozó mi mente, conmovió mi vida y en vastos huracanes se rompió. ¡Iba mi esquife azul a la aventura! ¡Compensé mi dolor con mi locura, y nadie ha sido más feliz que yo!

No tuve amor, y huían las hermosas delante de mis furias monstruosas. Lauros negros mi oprobio me ciñó. Mas un lúgubre Numen me consuela. Vuela el tiempo, mi Numen canta y vuela, ¡y nadie ha sido más feliz que yo!

De las tumbas humildes se levanta leve flor, en el aire un turpial canta y la tarde es ya el día que pasó. Muda calma. Temblor. Melancolía. ¡Todo el dolor y toda la alegría, y nadie ha sido más feliz que yo!