Poema antes de cerrar los ojos

Poema antes de cerrar los ojos

¿Quién me rondará esta noche, si vivo como siempre he vivido en este pueblo de ventanas y puertas que se abren al perro, a los haces cortados, y al rostro interior que lleva el hombre? Nadie. Yo soy menos, mucho menos que lo acontecido en la calle cuando desde mi balcón admiro las posibilidades hondas de las sombras como si el reloj de la torre fuera el espacio mejor movido de lo humano. Nadie ronda mi casa ni tira la luz de la linterna a por los pájaros que duermen en mi hiedra. Nadie, pero yo sí rondo y caigo en la palabra silbando el insomnio de los versos pobres, de los versos malos si no hay dique que contenga el hermano sentir en este trozo de la Extremadura presente, con categoría de flotación sobre los demás mundos.

Me levanto y ando hasta el dormitorio de nuevas sombras. Entro a por descanso, ya seguir esta ronda ondulada en la cercanía del abismo antes de cerrar los ojos. Así espero morir un día, con esta música sin aire, bajo el esplendor agotado de la tierra mirando el firmamento de la mejor huída.

De “El habitable” (Primera poética) 1979