En el límite de la mañana

En el límite de la mañana

Hemos llegado al límite del invierno. Desde aquí vemos ya a la primavera tendida en el campo. Vuelven los colores tras un largo asueto. Y la luna se asoma en un claro balcón. ¡Oh alma mía! Mira el pequeño río azul que nos separa de la estación dichosa. Respira el dulce viento que viene de la lejanía inaugurando las flores a su paso. Mira el puentecillo delgado como un suspiro, que hemos de atravesar esta noche. Mira el mañana a los ojos, ¡oh, alma mía! Deja de este lado del río tu pálida sonrisa y tu mirada triste. Deja las palabras cansadas y las antiguas canciones. Despójate del pasado como de una vieja túnica. Entonemos los cantos que despiertan el porvenir. Y corramos enlazados a cruzar el puente que nos separa del mañana florido y encantado. Alma mía, ¡oh alma mía!

4. Amor