Perdóname hoy mi impaciencia, amor mío

Perdóname hoy mi impaciencia, amor mío

Perdóname hoy mi impaciencia, amor mío. Es la lluvia primera del verano, y la arboleda del río está jubilosa, y los árboles de kadam, en flor, tientan a los vientos pasajeros con copas de vino de aroma. Mira, por todos los rincones del cielo los relámpagos dardean sus miradas, y los vientos se yerguen por tu pelo. Perdóname hoy si me rindo a ti, amor mío. Lo de cada día anda oculto en la vaguedad de la lluvia; todos los trabajos se han parado en la aldea; las praderas están abandonadas. Y la venida de la lluvia ha encontrado en tus ojos oscuros su música, y julio, a tu puerta, espera, con jazmines para tu pelo en su falda azul.