El ángel del carbón

El ángel del carbón

Feo, de hollín y fango. ¡No verte!

Antes, de nieve, áureo, en trineo por mi alma. Cuajados pinos. Pendientes.

Y ahora por las cocheras, de carbón, sucio. ¡Te lleven!

Por los desvanes de los sueños rotos. Telarañas. Polillas. Polvo. ¡Te condenen!

Tiznados por tus manos, mis muebles, mis paredes.

En todo, tu estampado recuerdo de tinta negra y barro. ¡Te quemen!

Amor, pulpo de sombra, malo.