El ángel superviviente

El ángel superviviente

Acordáos. La nieve traía gotas de lacre, de plomo derretido y disimulos de niña que ha dado muerte a un cisne. Una mano enguantada, la dispersión de la luz y el lento asesinato. La derrota del cielo, un amigo. Acordáos de aquel día, acordáos y no olvidéis que la sorpresa paralizó el pulso y el color de los astros. En el frío, murieron dos fantasmas. Por un ave, tres anillos de oro fueron hallados y enterrados en la escarcha. La última voz del hombre ensangrentó el viento. Todos los ángeles perdieron la vida. Menos uno, herido, alicortado.