El ángel tonto

El ángel tonto

Ese ángel, ése que niega el limbo de su fotografía y hace pájaro muerto su mano. Ese ángel que terne que le pidan las alas, que le besen el pico, seriamente, sin contrato. Si es del cielo y tan tonto, ¿por qué en la tierra? Dime. Decidme. No en las calles, en todo, indiferente, necio, me lo encuentro. ¡El ángel tonto! ¡Si será de la tierra! -Sí, de la tierra sólo. El ángel del misterio Un sueño sin faroles y una humedad de olvidos, pisados por un nombre y una sombra. No sé si por un nombre o muchos nombres, si por una sombra o muchas sombras. Reveládmelo. Sé que habitan los pozos frías voces, que son de un solo cuerpo o muchos cuerpos, de un alma sola o muchas almas. No sé. Decídmelo. Que un caballo sin nadie va estampando a su amazona antigua por los muros. Que en las almenas grita, muerto, alguien que yo toqué, dormido, en un espejo, que yo, mudo, le dije… No sé. Explicádmelo.