Malva-Luna de yelo

Malva-Luna de yelo

Las floridas espaldas ya en la nieve, y los cabellos de marfil al viento. Agua muerta en la sien, el pensamiento color halo de luna cuando llueve.

¡Oh, qué clamor bajo del seno breve, qué palma al aire el solitario aliento! ¡Qué témpano, cogido al firmamento, el pie descalzo que a morir se atreve!

Brazos de mar, en cruz, sobre la helada bandeja de la noche; senos fríos, de donde surge, yerta, la alborada;

¡oh piernas como dos celestes ríos, Malva-luna-de-yelo, amortajada bajo los mares de los ojos míos!