Oh tú mi amor, la de subidos senos en punta de rubíes levantados los más firmes, pulidos, deseados, llenos de luz y de penumbra llenos.
Hermosos, dulces, mágicos, serenos o en la batalla erguidos, agitados, o ya en juegos de puro amor besados, gráciles corzas de dormir morenos.
Oh tú mi amor, el esmerado estilo de tu gran hermosura que en sigilo casi muriendo alabo a toda hora.
Oh tú mi amor, yo canto la armonía de tus perfectos senos la alegría al ver que se me abren cada aurora.