Lamed Del amor que en la noche se muestra libre y sin caretas...

Lamed Del amor que en la noche se muestra libre y sin caretas…

y sonríe ingenuamente como un perdonado; del amor que en la noche no necesita esconderse como durante el día. Del amor que en la noche halla las vías francas y está perdonado y redimido de todas las angustias del día. Del amor que en la noche es infantil e ingenuo como en la antigüedad y cambia abrazos tan puros como los de los niños fajados. Del amor que en la noche es humilde y contentadizo y tiene los ojos optimistas y las manos ligeras, prontas a enlazarse. Del amor, que en la noche implora con dulces inflexiones y se dobla fácilmente sobre sus rodillas. Del amor, que en la noche es pródigo y generoso y florece como la albahaca, leve y fresca, en el corazón de los hombres fatigados.


en los cuales se refleja la verdad como en un pozo. Espejos diáfanos, claros y opacos, a la manera de los valles, en los cuales el más pequeño detalle resalta ante los ojos y que tienen la inexorable serenidad de la conciencia. Espejos claros y tranquilos, semejantes a las lunas que descubren los guijarros del sendero; y ante los cuales el hombre libertino puede contar todas sus arrugas y la mujer impura todas sus manchas. Espejos lúcidos y diáfanos, en cuyo fondo cárdeno se reflejan frentes pálidas, mejillas descarnadas y ojos verticales como abismos. Espejos de reproches y de remordimientos, cuyos cristales se empañan de suspiros y que son como lunas veladas, bajo el hálito frío de los infortunados.