Escultor

Escultor

En mis manos tu barro, te moldeo con ternura. Mi soplo y mi caricia dieron ser a la curva que te inicia. Si carne te pensé, viento te veo.

Vaciada ya tu forma, me recreo, te atesoro. No culpes mi codicia. Alta puse la mira: tu primicia esculpida a cincel en mi deseo.

Yo, escultor, sólo pido por mi arte el contemplar mi obra: contemplarte. Pero tú ya eres tú, aunque eras mía,

y si una vez te arredra mi egoísmo, puedes irte si quieres. Me es lo mismo. Te crearé, de nuevo, cualquier día.