De su amada y repite las palabras de Adán

De su amada y repite las palabras de Adán

El poeta canta el cambio de color de ojos de su amada y repite las palabras de Adán

Rodeada de ensueños -¡levedad de sus años, su voz y su sonrisa!-, reclinada en su luz, digo en su brisa, niña soñada y ángel de verdad,

con grácil -no aprendida suavidad el color de sus ojos me improvisa. y como ese color, así es precisa- mente mi vida: clara en su mitad.

Tú si que eres ya huesos de mis huesos y carne de mi carne y pena mía y partidaria de mis altos besos,

que alternamos con tu melancolía; besos que a veces dejo niña, en esos pómulos donde un sol, rojo, se enfría.