Elegía ante un retrato de mi infancia

Elegía ante un retrato de mi infancia

¿Por qué tan serio, dime, con mi mano en tu frente, marinero sin mares que surcar? Como ahora, el corazón tenía un sueño adolescente y un hombre -da lo mismo.-. naufragando a deshora.

Tus seis años sabían que Dios me había dado una luz que no acaba y un mundo que no quiero. Estabas ya vencido de amor y enamorado. Morías por las mismas cosas que yo me muero.

Esa mirada triste -mi mirada- me enseña que presentías todo lo que vino después. Tú te quedaste en esa cartulina pequeña, yo me fui por el mundo. Lo demás, ya lo ves.