Cancioncilla de la esposa

Cancioncilla de la esposa

Mariuca, esposica, madre: Dios te salve en este día y siempre. dios te guarde, y mi corazón de rabia y trigo y sangre, esta luz amorosa que en el filo de las palabras arde. ¡Cuánta pasión, que sólo sabe morder, callar, rugir, ponerse grave o niña, desesperarse porque no puede saltar la carne y fundirse contigo eternamente, Mariuca, esposica, madre!

¡Que calle ese tener que ir a las cosas, este dejarse los ojos entre las ideas, el oleaje que rompe contra las cuartillas! ¡Hoy es todo Mariuca, esposa, madre!

Reza por mí, Mariuca, esposa. Yo te rezo a mi modo. Sale el corazón en ritmo por la boca, me renace tanto amor que no sé decirte, y me resuena dentro en los panales del sentimiento y en los huesos. Dame la palabra sencilla, la sonrisa Ingenua de la infancia, madre, Mariuca, esposica, amor. Tú me salves.